Te encuentras sentado, bajo el cielo abierto, tomando algo frío con esa persona que te hace reír, como si fueras un niño otra vez. La vibra es perfecta. Las miradas duran más de lo normal. Callar juntos se siente cómodo. Y aunque en teoría son “amigos nada más”, hay una https://ps6.blob.core.windows.net/blog/escortsbogota.html