Y es lo que se desprende de tu frase “Si luego de oir lo que te cuenta tu hijo, sus argumentos, todavía te quedan ganas de dejarle un fin de semana impávido con él…”. Vas a perdonarme, pero tus ganas de hacer poco no te conceden ningún derecho a arriesgarse http://www.arcadetrainer.com/index.php?params=profile/view/2435944/